martes, 11 de octubre de 2011
QUO VADIS, EUROPA?
viernes, 30 de septiembre de 2011
¿DEBE UN GOBIERNO ENTRANTE CAMBIAR POR CAMBIAR?
miércoles, 28 de septiembre de 2011
LA EDUCACIÓN, FUERA DE LOS RECORTES
miércoles, 14 de septiembre de 2011
La Crisis de los Gallinas
lunes, 12 de septiembre de 2011
Frustrados y encabronados
miércoles, 7 de septiembre de 2011
La crisis "Tsunami"
jueves, 1 de septiembre de 2011
Vacío gubernamental
No sé si es paranoia mía, o es una sensación compartida, de que aquí no gobierna nadie desde hace unos cuantos meses, por no decir 3 años ya.
Las alarmas empezaron a saltar cuando gente de prestigio como Solbes o Fernández de la Vega abandonaron este barco a la deriva que parece España. Algo muy claro debían atisbar para huir de la quema a tiempo antes de perecer en esta singladura.
Las medidas adoptadas parecían tan precipitadas como desacertadas, pero al menos eran propias, propias de alguien con pocas luces financieras, pero autóctonas. Ahora ya nos ordenan y nosotros obedecemos a la voz de ¡Deustchland, Deustchaland über alles!
Resulta gracioso que la única voz clarividente en todo este tiempo ha sido la del Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, hermano de otro gran ministro de Exteriores inolvidable, pero su autoridad moral ha sido ninguneada y silenciada por el egregio ZP.
Las directrices de la máxima autoridad monetaria de este país fueron elevadas a capítulo hace tiempo, pero Moncloa negó como el apóstol hasta tres veces, por considerarlas antielectoralistas y contrarias a la política socialista. Hasta que llegó la UE y ya no hubo réplica: “¡Sí, buana!”
A ello unimos que el PP ya campa por sus respectos como futuros amos del cortijo, con todos los capataces empresariales y bancarios esperando a los nuevos señores.
De esta manera tenemos el vacío gubernamental de unos que no mandan nada por desidia e incapacidad, amén de la irresponsable bicefalia, y otros que no pueden por no tener aún la vara de mando, que ya huele a látigo abrasador.
Pero la nave sigue a la deriva. Tiene tantas fugas que para cuando lleguen los Populares lo que se van a encontrar es a una multitud de naúfragos flotando sobre la procelosas aguas de la crisis, entre otras cosas porque también han contribuido con sus torpedos a la línea de flotación del país.
Ojalá de aquí al 20N apareciese una nueva fuerza política alternativa capaz de aunar las voluntades de los españoles para desalojar de una vez por todas a estos “marineros de agua dulce” de Génova y Ferraz, y de paso llevarse por delante a más de un grumete sindical que nada ha hecho por evitarlo.